También puedes deducir los gastos si trabajas desde casa

Si eres agente comercial y tienes tu oficina dentro de tu propia casa, también puedes llegar a deducirte impuestos como el IBI pero siempre de forma proporcional.

Es decir, que si tu despacho ocupa, pongamos por caso, un 20% de tu vivienda, podrás deducirte ese porcentaje de los gastos derivados de la titularidad de la vivienda, como pueden ser amortizaciones, IBI, tasa de basuras, comunidad de propietarios, seguro de responsabilidad civil de la vivienda, etc. Pero no los gastos derivados de los suministros, tales como agua, luz, calefacción, teléfono, etc.